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La silla para el tratamiento de la incontinencia urinaria es un equipo de fisioterapia no invasiva que utiliza estimulación magnética para provocar contracciones involuntarias en la musculatura del suelo pélvico. El paciente permanece sentado, vestido y sin ningún tipo de sonda o dispositivo intracavitario durante toda la sesión.

Cada vez más clínicas, gimnasios y centros de estética lo incorporan como parte de su oferta de servicios por los resultados que ofrece. En ROI Health & Fitness acompañamos a diferentes centros en la incorporación de PelviX, con formación y soporte técnico local en España. 

Esta guía reúne todo lo que necesitas saber para conocer en profundidad el funcionamiento y alcance de la silla para suelo pélvico.  

¿Cómo funciona la silla para suelo pélvico?

El asiento integra una bobina que genera un campo magnético pulsado de alta intensidad. Al atravesar la ropa y el tejido sin contacto directo, este campo estimula los nervios de la zona pélvica (principalmente las ramas del nervio pudendo), que a su vez envían la señal al cerebro para que el músculo se contraiga

En lugar de pedirle al paciente que apriete de forma consciente, algo que a muchas personas les resulta difícil porque nunca han entrenado esa conexión cerebro-músculo, el equipo activa directamente esa vía nerviosa

Esto es especialmente útil porque, a diferencia de bíceps o abdominales, el suelo pélvico es un grupo muscular que la mayoría de las personas nunca ha aprendido a sentir ni a controlar de forma voluntaria.

El resultado son contracciones repetidas e intensas, miles a lo largo de una sesión de 22 minutos, que trabajan tanto la musculatura superficial como las capas más profundas del suelo pélvico y los estabilizadores del core, sin que el paciente tenga que hacer ningún esfuerzo activo.

¿Qué tan efectiva es la silla pélvica?

Es un tratamiento con muy alta tasa de finalización (los pacientes rara vez abandonan a mitad de protocolo, algo poco habitual en fisioterapia de suelo pélvico) y con resultados que no dependen del esfuerzo activo ni de la técnica del paciente, a diferencia de los ejercicios de Kegel o el biofeedback. 

Como con cualquier tratamiento, la efectividad individual depende del tipo de incontinencia, el estado de partida y la correcta selección del protocolo por parte del profesional. Pero, al día de hoy, es uno de los mejores tratamientos para la incontinencia urinaria no invasiva.

La efectividad ejercicios de kegel depende de la correcta activacion de los musculos. La silla suelo pelvico permite rehabilitarlo de forma pasiva.

Por qué el diseño del asiento importa

No todos los equipos de este tipo funcionan igual, y es un punto que vale la pena tener en cuenta al evaluar qué silla incorporar a tu centro.

En varios modelos del mercado, el elemento de estimulación está fijo en un único punto central del asiento. Esto implica que el resultado depende de que el paciente logre posicionarse con precisión sobre ese punto; si se sienta ligeramente desplazado, la estimulación pierde efectividad en parte de la sesión. 

Para pacientes con movilidad reducida, dolor articular o dificultad para autoajustar su postura, este detalle puede convertirse en una pérdida de la sesión.

En el caso de la silla PelviX, el sistema optimiza la sesión automáticamente: una vez que la persona se sienta, el software y el movimiento de los electroimanes ajustan la posición de la bobina al punto preciso del suelo pélvico

Esto, combinado con la generación de pulsos magnéticos cortos, garantiza una estimulación efectiva y completa de la musculatura, eliminando la necesidad de que el paciente deba realizar ajustes posturales milimétricos.

Para tu consulta, esto se traduce en menos tiempo dedicado a acomodar al usuario y una experiencia más accesible para personas con movilidad limitada.

Beneficios para la recuperación del suelo pélvico

Más allá de la incontinencia, un suelo pélvico debilitado está vinculado a un abanico amplio de problemas: dolor lumbar, pérdida de estabilidad pélvica, disfunción sexual y descenso de órganos (prolapso). Trabajar esta musculatura con este tipo de estimulación aporta:

Cómo debe prepararse el usuario antes de la sesión

Esta es una parte que muchos profesionales o entrenadores pasan por alto al explicar el tratamiento, y conviene tenerla clara para transmitirla con seguridad:

Antes de la primera sesión, es recomendable informar al paciente de que el equipo comenzará con la intensidad más baja y se irá ajustando progresivamente, y que es normal sentir un cosquilleo o «salto» en la zona de los glúteos o el suelo pélvico al inicio.

Qué ocurre durante la sesión

  1. Acomodación (2-3 minutos): el respaldo y el reposapiés se ajustan para lograr una posición cómoda; se selecciona el programa según el objetivo del paciente.
  2. Inicio a baja intensidad: la sesión comienza siempre en el nivel más bajo y se incrementa de forma progresiva según la tolerancia comunicada por el paciente.
  3. Fase activa (22 minutos): se alternan fases de contracción y descanso. El paciente puede sentir un hormigueo tónico seguido de contracciones ascendentes en la zona perineal y abdominal, y dispone de un botón de pausa en todo momento.
  4. Cierre: al finalizar, el paciente se incorpora de inmediato, sin necesidad de aseo ni tiempo de reposo, y puede retomar su actividad habitual al momento.

Durante las primeras sesiones conviene observar la expresión y reacción del paciente para calibrar bien la intensidad; su feedback es la mejor guía para encontrar el nivel adecuado.

Cuántas sesiones se necesitan

El protocolo suele organizarse en fases progresivas:

La mayoría de los usuarios empiezan a notar cambios dentro de las primeras 5-10 sesiones, aunque el ritmo varía según el caso.

Por qué cada vez más centros eligen PelviX

En ROI Health & Fitness trabajamos con clínicas, gimnasios y centros de estética que quieren incorporar un tratamiento efectivo para la recuperación del suelo pélvico. 

La silla PelviX ayuda a recuperar la fuerza del suelo pélvico, gracias a las 25.000 contracciones supramáximas que genera. En una sesión de 22 minutos se logra una contracción cercana al 100% de las fibras del diafragma pélvico.

Además, elimina las barreras de pudor y fatiga al permitir que el usuario permanezca vestido durante el tratamiento. La silla opera de forma autónoma, liberando al profesional y optimizando la rentabilidad.

Si estás evaluando incorporar una silla para el tratamiento de la incontinencia urinaria a tu centro, contáctanos.

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